Auditorio y Palacio de Congresos Guadalajara
Diciembre de 2009
SUPERFICIE CONSTRUIDA:  23.450 m2

Vanguardismo y reflexión urbana y patrimonial, pueden llegar a crear una excelente arquitectura. En este singular proyecto se reúnen organicidad, belleza, luminosidad y escenografía, cuyo principal objetivo es lograr un espacio dirigido a la integración y el diálogo.

Volumen rotundo y claramente identificable está conformado por una gran e irregular caja multicolor, revestida de vidrio y hormigón in situ.

Pretende ser un edificio singular y representativo para la imagen de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Guadalajara, fácilmente reconocible, como reclamo visual del visitante y del viajero. La operación de salir a buscar al espectador es la que genera la forma del edificio, siendo esta determinada de manera automática como una lámina que empieza a plegarse desde la Autovía hacia la calle: es cubierta, es voladizo, es techo, es suelo, es plaza, es hueco, es calle.

Tras la necesidad de acercar el Ferial al visitante, nos surgen unos espacios interiores de descanso, ocio e información que configuran el ferial y rompen el espacio total.

La plaza nace con la pretensión de crear un espacio que dirigiera al ciudadano al Palacio de Congresos, creando un lugar de interrelación y encuentro, ampliando el vestíbulo hasta la plaza. El mundo de la Feria se vuelve visible en esta, que confiere a las estructuras inferiores que forman los recintos feriales la posibilidad de expresarse en el plano de acceso al Palacio de Congresos. De este modo los usos se relacionan pero no interfieren.

Una serie de elementos emergen en esta plaza y se sitúan en medio de un jardín: áreas de descanso, juegos infantiles, mobiliario urbano, tiendas, espacios culturales, puntos informativos, elementos verticales de ascenso/descenso. Contribuye a definir la plaza de acceso la variada vegetación expuesta: más que un jardín al que mirar se trata de distintos puntos singulares de los que se podrán apropiar, utilizar y transformar los usuarios.

La sala mayor del Auditorio, con una aforo de 750 personas más los palcos, se desarrolla en una sola planta, idónea para la actividad de congresos y asambleas. No obstante, las salas de congresos modulares propuestas compartirían escenario, pudiendo unirse a la Sala Mayor conformando una sala única.

Esta sala, congreso o sinfónica, previo análisis acústico de Don Higini Arau en el que nos define su volumetría necesaria a tal fin, cuenta con un aforo total de 1.200 personas.

Desde el vestíbulo del palacio y a ambos lados de las escaleras, se desarrolla una gran Zona de Exposición, con luz controlada y altura de cuatro metros. Esta se abre hacia la fachada norte, buscando enmarcar el paisaje de Guadalajara.

Unas escaleras rodantes nos conducen a la planta de acceso a la Sala Mayor.  En esta planta se sitúa el escenario con el foso de la orquesta y un pasaje que une bambalinas con la zona privada de camerinos: camerinos, despachos de ponentes, aulas, aseos, etc. Todo un mundo privado que se enfrenta a la Sala Mayor, produciéndose comunicación visual desde las zonas de acceso. Un espacio rico en colorido y contenido del que no sólo disfrutan los visitantes sino también los profesionales, ponentes, etc., que utilizan el palacio.